Somos un grupo de laic@s hermanad@s en la Fe Cristiana.

Nos convocó inicialmente la insolente provocación del ex dictador Jorge Videla al reivindicar los crímenes aberrantes del terrorismo de estado, reconocer la complicidad o indiferencia de integrantes de la jerarquía eclesiástica y hacer público su libre acceso al sacramento de la Eucaristía.

Hicimos nuestro firme reclamo a la Conferencia Episcopal y manifestamos nuestra frustración frente a una respuesta que consideramos insuficiente.

Aguardamos aún que se ponga en marcha un nuevo compromiso con la verdad y se enfrente con decisión una cuestión que, por formar parte de su propia historia, es una deuda que reclama una pronta y completa superación. La continuidad del silencio afecta la credibilidad pastoral en el pueblo de Dios.

A partir de entonces hemos decidido darle continuidad a nuestra vocación y compromiso, como modestos protagonistas del proceso de transformación de nuestra Iglesia, recordando cada día los valores evangélicos y esperanzados en el liderazgo del papa Francisco, imploramos la asistencia de Nuestra Señora de Luján, madre y mediadora ante Cristo nuestra Esperanza.

martes, 5 de agosto de 2014

OBJETO: PROMOVER ACCIÓN DE HABEAS CORPUS
CON HABILITACIÓN DE DÍAS Y HORAS INHÁBILES
Excmo. Superior Tribunal de Justicia:
ALEJANDRA MARÍA CARRIZO, integrante de la ASAMBLEA PERMANENTE POR LOS DERECHOS HUMANOS-DELEGACIÓN FORMOSA, DNI Nº 17.614.329, con domicilio real en Belgrano N° 265 de la ciudad de Formosa, y GABRIEL ARMANDO ALCARAZ, DNI Nº 29.080.983, abogado del EQUIPO NACIONAL DE PASTORAL ABORIGEN, M.P. Nº 2.054 del foro local,  con domicilio real en Eriberto Sandoval Nº 902 de la ciudad de Formosa, constituyendo el procesal en calle España Nº 349- altos- Oficina Nº 4 de la misma ciudad, de conformidad con el art. 17 de la Constitución de la provincia de Formosa-, por ante V.E., respetuosamente me presento y DIGO:
I.             OBJETO: Por medio del presente PROMUEVO FORMAL ACCIÓN DE HABEAS CORPUS por la causal de privación, restricción y/o amenaza actual de la libertad ambulatoria sin orden escrita emanada en legal forma de autoridad competente y privación, restricción y/o amenaza actual de la libertad ambulatoria con orden que no cumplimentare los recaudos constitucionales y legales de conformidad con el art. 17 de la Const. Prov. De Formosa, respecto de las personas detenidas el día lunes 28 de Julio de 2014 y por aquellos que han sido privados por los hechos referidos ut supra y que no fueran conocidos por su nombre y apellidos pero que lo fueran por determinación fáctica –SUJETOS DEL HABEAS CORPUS POR DETERMINACIÓN DEL ACTO LESIVO-
Sin perjuicio de las causas debidamente invocadas previamente, interpongo el presente por la causal de AMENAZA DE LA LIBERTAD INDIVIDUAL DE LOS MIEMBROS DE LA COMUNIDAD WICHÍ Cacique El Colorado, del Departamento de Ramón Lista, Provincia de Formosa. Tres de ellos se encuentran alojados en la Alcaldía Mixta de la Ciudad de Las Lomitas, Provincia de Formosa, mientras que el cuarto se halla hospitalizado en el Hospital de Alta Complejidad “Juan Domino Perón” de la ciudad capital.
II.            DESTINATARIOS - LEGITIMIDAD PROCESAL: que conforme lo establece la reglamentación, el presente se realizar por persona interpuesta –TERCEROS EN SU NOMBRE- respecto de los Señores: 1) Avelino Tejada, Ricardo Tejada, Manuel Tejada y Esteban Tejada todos privados de su libertad al momento de interposición del presente. Todo en grado de hipótesis que la acción por los hechos y con los efectos legales que pudieren corresponder.
Que así mismo se interpone, en nombre y representación de todos y cada uno de los detenidos en los sucesos referidos el día 28 de Julio de 2014.
Que a los fines de la admisibilidad del habeas corpus por la causal de amenaza de la libertad individual de los miembros de la comunidad Wichí deberán entenderse como miembros de aquella a cada una de las personas que habitan la Comunidad El Colorado.
III.          HECHOS:
Que, el día lunes por la mañana intervinieron en el domicilio de los hermanos Tejada efectivos policiales de la provincia de Formosa con la orden de allanamiento N° 113/14 del Juzgado de Instrucción y Correccional de la Ciudad de Las Lomitas, a cargo del Juez Subrogante Dr. Francisco Orella, en el que no se ha tenido en consideración la propiedad comunitaria de la Comunidad Indígena de San Martin, en la que se encuentra el B° El Colorado (Cacique El Colorado). Al llevarse a cabo dicho allanamiento, con una exacerbada y lamentablemente ya no llamativa violencia, han destruido las casas de sus ocupantes, lesionando brutalmente a los familiares de los detenidos (ancianos, mujeres y niños), sin soslayar las causadas a éstos mismos, salvajemente golpeados por personal y funcionarios policiales.
Queda claro que la privación de la libertad se produce y se continúa sin contar con las actuaciones realizadas en el lugar del hecho, agravándose poder realizar la defensa correspondiente de los detenidos y denunciar el abuso y exceso con el que ha procedido la autoridad policial y plantear la nulidad de la orden de allanamiento.
IV.          DERECHO:- fundo el presente en el pacto de San José de Costa Rica, en la Constitución Nacional, en el bloque de constitucionalidad vigente –art. 75 inc. 22-  y en el art. 17 de la Constitución de la Provincia de FORMOSA.
El que especialmente prescribe: Artículo 17.- Toda persona detenida sin orden emanada en legal forma de autoridad competente, por juez incompetente o por cualquier autoridad o individuo, o a quien arbitrariamente le negare, privare, restringiere o amenazare en su libertad o en el ejercicio de sus derechos individuales, con exclusión de los patrimoniales, podrá por sí o por terceros en su nombre, sin necesidad de mandato, valiéndose de cualquier medio de comunicación y a cualquier hora, promover acción de hábeas corpus ante un juez letrado inmediato, sin distinción de fueros ni de instancias, y aunque formare parte del tribunal colegiado, a fin de obtener que ordene su libertad, o que lo someta a juez competente o que haga cesar inmediatamente la supresión, privación, restricción o amenazas en su libertad o en el ejercicio de sus derechos individuales. El juez del hábeas corpus ejercerá su potestad jurisdiccional por sobre todo otro poder o autoridad pública. La acción del hábeas corpus podrá instaurarse sin ninguna formalidad procesal. Toda vez que se tratare de amparar la libertad física, el juez hará comparecer a la persona afectada y al autor de la afectación dentro de las veinticuatro horas. Examinará el caso y hará cesar inmediatamente la afectación si ésta no proviniere de autoridad competente o si no cumplimentare los recaudos constitucionales y legales. Dispondrá asimismo las medidas correspondientes a la responsabilidad de quien expidió la orden y ejecutó el acto. Cuando un juez tuviere conocimiento de que alguna persona se hallare arbitrariamente detenida, confinada en su libertad por un funcionario o por un particular, podrá expedir de oficio el mandamiento de hábeas corpus. Una ley especial reglamentará las formas sumarísimas de hacer efectiva esta garantía. Ningún juez podrá denegar la acción de hábeas corpus fundado en el hecho de no haberse sancionado la ley reglamentaria, en cuyo caso deberá arbitrar las medidas adecuadas para hacer efectiva esta garantía. Todo funcionario o empleado, sin excepción de ninguna clase, está obligado a dar inmediato cumplimiento a las órdenes que impartiere el juez del hábeas corpus. La ley establecerá las penalidades que correspondieren a quienes rehusaren o descuidaren su cumplimiento. Procederá esta acción en los casos de agravación ilegítima de la forma y condiciones en que se cumple la privación de libertad, sin perjuicio de las facultades propias del juez del proceso, si lo hubiere.
V.           SOLICITA MEDIDAS:
A. EXHIBA A LOS DETENIDOS LA ORDEN DE DETENCIÓN: que conforme el ordenamiento constitucional adjetivo vigente específico solicítole a VS. exhiba con aclaración de días y horas, y en presencia de abogado defensor la ORDEN ESCRITA DE DETENCIÓN que haga legal la detención, con sus fundamentos, y la firma de autoridad jurisdicción y  Secretario letrado, EN CASO DE NO EXISTIR, DECLARE ILEGAL LA DETENCIÓN realizada por sin intervención del órgano jurisdiccional y sin la forma escrita de ley, y en consecuencia ordene el inmediato cese de las acciones descriptas ut supra, bajo las intimaciones de ley.-
B. PREVENTIVAMENTE: en el hipotético caso que VS. Confirme lo aquí denunciado, es decir, que se encuentre privado de la libertad sin los recaudos específicos de orden constitucional, ordene la inmediata libertad de los detenidos.
C. EXÁMEN MÉDICO FORENSE ESPECÍFICO: solicito ordene una pesquisa médica   por el médico forense del poder judicial de la Provincia de Formosa, sobre cada uno de los detenidos, con independencia de las que puedan existir y bajo el estricto control de las partes, especialmente del suscribiente, quien se reserva el derecho de acudir con perito de parte a dicho examen, las razones que justifican es los apremios ilegales recibidos por las detenidos.
D. RESPECTO DE RICARDO TEJADA: el nombrado se halla hospitalizado en el Hospital de Alta Complejidad “Juan Domingo Perón”, con dos condiciones que agravan severamente las condiciones de detención, más allá de la brutal agresión de la que fue víctima, a saber: 1- Restricción severa infundada de las visitas; 2- El Sr. Tejada se halla esposado junto a la cama, a pesar de inexistencia de riesgo de fuga, afectando aún mas su dignidad y sus derechos.
Vale recordar que el Sr. Ricardo Tejada ha sido lesionado en el marco de la brutal represión desplegada por el personal de la policía bajo órdenes y supervisión del gobierno provincial. Como consecuencia de ella, recibió incontables disparos con balas de goma y algunas de plomo, lo que deberá ser objeto de oportuna investigación. Uno de los disparos le impactó en el brazo izquierdo, ocasionándole fractura expuesta de radio, debiendo ser intervenido quirúrgicamente en primer lugar en el Hospital Central de esta ciudad y estando pendiente para las próximas horas nuevas cirugías. Por otra parte, presenta en su pierna derecha hematomas y contusiones cortantes, por lo que debió ser suturado. Además de las mencionadas, presenta distintas lesiones ocasionadas por impacto de balas de goma y elementos contundentes. Presenta un corte en la cabeza por el que debió ser suturado.
En estas condiciones fue trasladado al Hospital de Alta Complejidad donde informaron que por indicaciones del médico de admisión no puede recibir visitas, como no ser de parientes directos, definición que comprende a sus hijos, cónyuge y hermanos.
En la habitación, Ricardo se halla esposado en su brazo no afectado, en el mismo lugar donde tiene colocado el suero para medicaciones. Además, se halla en la habitación, sentado a su lado, un efectivo policial.
Bajo este panorama, resulta violatorio de sus derechos y vejatorio el agravamiento a las condiciones de detención que implica el esposamiento a la cama, sin razones valederas que lo justifiquen. El riesgo de fuga en un lugar como el nosocomio de marras es nulo, desde que existe una estricta vigilancia policial en todo el perímetro, sin contar el que se halla en la mismísima habitación del detenido, sumando a esto el delicado estado de salud del mismo que lo impide siquiera caminar.
Agregando que en este estado de salud, afectado gravemente, ya no sólo en su físico, sino también en sus afecciones y sentimientos a causa de la dolorosa e injusta violencia, estas vejaciones autorizadas por la jerarquía policial y gubernamental, cuando no también por el magistrado interviniente, tienen un claro y único propósito de humillar y darle continuidad a la violencia iniciada el pasado lunes 28.
Es por ello que además de lo peticionado, adicionalmente se solicita respecto del Sr. Ricardo Tejada el cese a las restricciones severas a las visitas en el nosocomio y a las vejaciones materializadas a través del esposamiento en la convalecencia, tal como se detalló supra.
VI.- PEDIDO.:-
1.            Téngaseme por parte, por promovida acción de habeas corpus, por las causales referidas y en representación de los destinatarios citados ut supra.
2.            Establezcan audiencia con los detenidos referidos urgentemente con presencia del denunciante a los fines de dar cumplimiento al art. 17 de la Const. Prov.
3.            Tengan debidamente informado domicilio real, y procesal constituido.
4.            Tengan por solicitadas medidas especiales.
5.            Finalmente, habiliten días y horas inhábiles para todo el trámite.
Proveer de conformidad. Por ser Justo.-


jueves, 17 de julio de 2014

Buenos Aires, 15 de julio de 2014 
MUY QUERIDAS  
“ABUELAS DE PLAZA DE MAYO” 
__________________________ 

nte todo reciban un afectuoso saludo y nuestra gratitud por el hermoso momento de diálogo, reflexión y lectura crítica de nuestra realidad que nos regalaron con ocasión de la visita de Rosa Tarlovsky de Roisinblit, Clarisa Veiga y Fortunato Mallimaci. ¡Cuánto apasionamiento en favor de la vida nos contagiaron! 
 Como Junta Directiva Nacional, representante de toda la Vida Religiosa de nuestro país, queremos hacerles llegar nuestras resonancias y compromisos asumidos como consecuencia del encuentro mantenido. 
 En primer lugar queremos compartirles que, en el marco de nuestra consigna trienal que nos impulsa a estar “donde la Vida reclama” y en sintonía con nuestra Iglesia a nivel nacional y mundial, estamos convencidos que no podemos quedarnos al margen de esta causa. Queremos hacerlo desde una mirada de fe, como expresión de fidelidad al Señor de la Vida y con humilde espíritu de servicio. 
 Por tal motivo nos ponemos a disposición para colaborar desde nuestro espacio en la campaña de búsqueda de nietos apropiados indebidamente, que Uds. llevan adelante. Concretamente, consideramos que podemos dar los siguientes pasos: 
• Inicialmente acercarnos a dialogar con las congregaciones que con mayor seguridad pueden aportar datos, a fin de generar un nexo que les permita a Uds. acceder más fácilmente a conversar con sus responsables. 
• En un segundo momento invitar a todas las congregaciones del país, a través de nuestras redes de comunicación nacional, a hacer memoria, eventualmente revisar sus archivos y aportar los datos que posean, que puedan serles útiles y que cuenten con cierto nivel de credibilidad. Esto irá acompañado de oportunas campañas de concientización en las redes sociales propias de CONFAR y las de dichas congregaciones.  
• Al mismo tiempo pensamos que es oportuno ligar esta búsqueda con otras redes de defensa de los derechos humanos que animamos desde la vida religiosa, como las redes contra la trata de personas, infancias robadas, etc., pues entendemos que el problema de fondo no ha quedado en el pasado sino que, con otras causales y metodologías, sigue afectando a numerosos niños y adolescentes hoy en día. 
• Creemos también que esta reflexión y las consiguientes acciones que se puedan emprender, debemos ampliarlas a los espacios con que contamos en nuestra organización nacional y regional. Esto encontrará un momento privilegiado en nuestra reunión de Consejo General, en el mes de octubre, en el transcurso del cual deseamos realizar un gesto público de apoyo a la causa que Uds. llevan adelante. 
Con humildad y entusiasmo queremos aportar este pequeño granito de arena en la construcción conjunta de una sociedad basada en la verdad, la justicia, la fraternidad y la caridad. 
 Quedamos a su disposición para continuar con el diálogo iniciado y les aseguramos nuestras oraciones para que el Dios de la Vida, el Dios Padre/Madre, las aliente cada día y haga fructífero este esfuerzo mancomunado de tantas mujeres y varones de buena voluntad.  


En nombre de las/os hermanas/os de la Junta Directiva Nacional 

Hna. Marisa Biasutti, HSAP
Hna. Adriana Cecchi, APSM 
Presidenta de CONFAR
Secretaria Ejecutiva

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Av. Callao 569, 1º Piso, (1022) Ciudad Autónoma Bs. As.; Telefax: (011) 4374-9969/5272-6093/94; Email: confar@confar.org.ar  

miércoles, 16 de julio de 2014

Nosotros, los Cristianos para el Tercer Milenio al momento de reunirnos por primera vez, lo hicimos reclamando por la Verdad y la Justicia en la certeza de que la Paz solo puede encontrar en aquellas el sustento que la haga posible y duradera.

"A partir de entonces hemos decidido darle continuidad a nuestra vocación y compromiso, como modestos protagonistas del proceso de transformación de nuestra Iglesia, recordando cada día los valores evangélicos y esperanzados en el liderazgo del papa Francisco, imploramos la asistencia de Nuestra Señora de Luján, madre y mediadora ante Cristo nuestra Esperanza." (http://cristianosparaeltercermilenio.blogspot.com.ar).

Hoy, ante el horror de nuevas y continuas muertes entre israelíes y palestinos, no podemos dejar de sumar nuestra voz a la de todos aquellos que anhelan y trabajan por la Paz. Ésta sólo será posible si se establecen canales de diálogo que tengan como fundamento la Justicia y la Verdad.

Adherimos así al pedido del Polo del Judaísmo Plural en su nota del 10 de julio del 2014.

Equipo Coordinador:
Alicia Pierini; Alicia Ladrón de Guevara; Ana Cafiero; Rodolfo Brardinelli; Rodolfo Briozzo; Juan L. Manazzoni; Felipe Solá; Rogelio Ponsard; Fernando Portillo; Angel Atilio José Bruno; Cristina Domeniconi.

lunes, 26 de mayo de 2014

Página 12 – 13 de mayo de 2014
La violencia de no saber leer
Por Mons. Víctor Manuel Fernández *
La semana pasada, los obispos argentinos quisimos hacer un llamado a la reflexión acerca de la violencia. En un largo debate entre nosotros, terminamos coincidiendo en la necesidad de encarar el tema de una manera amplia, evitando un acento excesivo en la inseguridad. La idea que predominó fue la de la violencia en toda la sociedad, de manera que cada uno se sintiera interpelado en lugar de entretenerse culpando a otros: “No nos ayuda culpar a los demás”, dice el texto.
Por eso esta declaración, confeccionada con aportes de toda la asamblea de obispos argentinos, rechaza la “justicia por mano propia”, defiende a los pobres de la acusación de violentos, cuestiona “la insultante ostentación de riqueza” de otros y la “tendencia al individualismo y egoísmo”. También habla del maltrato a los presos, de “las crisis de la familia” y de los “episodios de violencia escolar”, menciona que los medios “no siempre informan con objetividad y respeto”, etcétera.
Por supuesto que, en un texto sobre la violencia en la sociedad, es indispensable mencionar también los episodios de inseguridad que afectan a mucha gente, o la corrupción y la lentitud de la Justicia. No hacerlo sería una forma de ceguera. Pero la intencionalidad del texto está expresada en esta frase: “Cada uno está llamado a sanar sus propias violencias”. Se trata de una enfermedad social que procede de “nuestra violencia más profunda”. Por eso, el objetivo era invitar a construir la paz entre todos: “Felices los que trabajan por la paz”.
Lamentablemente, la sana intención de este mensaje, que ofrece una propuesta educativa y autoeducativa, no fue acogida simplemente porque no se lo leyó completo. El día antes de la publicación de este documento, en la versión electrónica de un diario se anunciaba torpemente que los obispos iban a enfrentar al Gobierno por el tema de la inseguridad. Con esa clave falsa de lectura, al día siguiente todos mutilaron el documento. Paradójicamente, también algunas personas oficialistas utilizaron esa misma clave de lectura que les ofreció un medio opositor, sin detenerse a leer y a sopesar el conjunto del texto de los obispos, y entraron ingenuamente en el juego.
Creo que una de las peores formas de la violencia actual es la de no escucharnos unos a otros, interpretándonos muchas veces a través de la hermenéutica sesgada de los medios. Esta es una señal más de la degradación cultural de los sectores medios y profesionales.
* Arzobispo rector de la Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA).

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"Felices los que trabajan por la paz"
1. Como pastores del pueblo de Dios -del que provenimos y al que queremos servir- nos dirigimos a todos los miembros de la Iglesia y a los hombres y mujeres de buena voluntad, para compartir nuestra mirada sobre un aspecto inquietante de la realidad nacional. Constatamos con dolor y preocupación que la Argentina está enferma de violencia. Algunos de los síntomas son evidentes, otros más sutiles, pero de una forma o de otra todos nos sentimos afectados. Queremos detenernos a reflexionar sobre este drama porque creemos que el amor vence al odio y que nuestro pueblo anhela la paz.
2. Son numerosas las formas de violencia que la sociedad padece a diario. Muchos viven con miedo al entrar o salir de casa, o temen dejarla sola, o están intranquilos esperando el regreso de los hijos de estudiar o trabajar. Los hechos delictivos no solamente han aumentado en cantidad sino también en agresividad. Una violencia cada vez más feroz y despiadada provoca lesiones graves y llega en muchos casos al homicidio. Es evidente la incidencia de la droga en algunas conductas violentas y en el descontrol de los que delinquen, en quienes se percibe escasa y casi nula valoración de la vida propia y ajena. La reiteración de estas situaciones alimenta en la población el enojo y la indignación, que de ninguna manera justifican respuestas de venganza o de la mal llamada “justicia por mano propia”. La creciente ola de delitos ha ganado espacio en los diversos medios de comunicación, que no siempre informan con objetividad y respeto a la privacidad y al dolor. Con frecuencia en nuestro país se promueve una dialéctica que alienta las divisiones y la agresividad.
3. No se puede responsabilizar y estigmatizar a los pobres por ser tales. Ellos sufren de manera particular la violencia y son víctimas de robos y asesinatos, aunque no aparezcan de modo destacado en las noticias. Conviene ampliar la mirada y reconocer que también son violencia las situaciones de exclusión social, de privación de oportunidades, de hambre y de marginación, de precariedad laboral, de empobrecimiento estructural de muchos, que contrasta con la insultante ostentación de riqueza de parte de otros. A estos escenarios violentos corremos el riesgo de habituarnos sin que nos duela el sufrimiento de los hermanos. Todo lo que atenta contra la dignidad de la vida humana es violación al proyecto de amor de Dios: la desnutrición infantil, gente durmiendo en la calle, hacinamiento y abuso, violencia doméstica, abandono del sistema educativo, peleas entre “barrabravas” a veces ligadas a dirigentes políticos y sociales, niños limpiando parabrisas de los autos, migrantes no acogidos e, incluso, la destrucción de la naturaleza. Hemos endurecido el corazón incorporando estas desgracias como parte de la normalidad de la vida social, acostumbrándonos a la injusticia y relativizando el bien y el mal. Es creciente la tendencia al individualismo y egoísmo, de los cuales despertamos sobresaltados cuando el delito nos afecta o toca cerca. El Papa Francisco señala que “se ha desarrollado una globalización de la indiferencia...” (Evangelii Gaudium 54).
4. Pero no nos ayuda culpar a los demás. Para lograr una sociedad en paz cada uno está llamado a sanar sus propias violencias. Es necesario reconocer las diversas crisis por las que atraviesa la familia, que es la primera escuela de paz. En ella aprendemos la buena noticia del amor humano y la alegría de convivir. Muchos niños y adolescentes crecen solos y en la calle provocando el debilitamiento de los vínculos sociales. Esto también repercute en la escuela. Episodios de violencia escolar se desarrollan ante la mirada pasiva de algunos hasta que es demasiado tarde. Muchos jóvenes ni estudian ni trabajan, quedando expuestos a diversas formas de violencia.
5. La corrupción, tanto pública como privada, es un verdadero “cáncer social” (EG 60), causante de injusticia y muerte. Desviar dineros que deberían destinarse al bien del pueblo provoca ineficiencia en servicios elementales de salud, educación, transporte. Estos delitos habitualmente prescriben o su persecución penal es abandonada, garantizando y afianzando la impunidad. Son estafas económicas y morales que corroen la confianza del pueblo en las instituciones de la República, y sientan las bases de un estilo de vida caracterizado por la falta de respeto a la ley. A ello se agregan mafias del crimen organizado sin freno dedicadas a la trata de personas para la esclavitud laboral o sexual, el tráfico de drogas y armas, los desarmaderos de autos robados, etc.
6. Para construir una sociedad saludable es imprescindible un compromiso de todos en el respeto de la ley. Desde las reglas más importantes establecidas en la Constitución Nacional, hasta las leyes de tránsito y las normas que rigen los aspectos más cotidianos de la vida. Sólo si las leyes justas son respetadas, y quienes las violan son sancionados, podremos reconstruir los lazos sociales dañados por el delito, la impunidad y la falta de ejemplaridad de quienes tenemos alguna autoridad. La obediencia a la ley es algo virtuoso y deseable, que ennoblece y dignifica a la persona. Esto vale también para los reclamos por nuestros derechos, que deben ser firmes pero pacíficos, sin amenazas ni restricciones injustas a los derechos de los demás. Frente al delito, deseamos ver jueces y fiscales que actúen con diligencia, que tengan los medios para cumplir su función, y que gocen de la independencia, la estabilidad y la tranquilidad necesarias. La lentitud de la Justicia deteriora la confianza de los ciudadanos en su eficacia. Algunos profesionales suelen utilizar de modo inescrupuloso artilugios legales para burlar o esquivar la justicia: también esto es inmoral.
7. La cárcel genera en la sociedad la falsa ilusión de encerrar el mal, pero ofrece pocos resultados. El sistema carcelario debe cumplir su función sin violar los derechos fundamentales de todos los presos, cuidando su salud, promoviendo su reeducación y recuperación. Nos duele y preocupa que casi la mitad de los presos no tenga sentencia. La mayoría de ellos son jóvenes pobres y sin posibilidades para contratar abogados que defiendan sus causas. Ningún delito justifica el maltrato o la falta de respeto a la dignidad de los detenidos. Gracias a Dios algunos cumplen la palabra de Jesús: “Estuve preso y me visitaron” (Mt 25,36).
8. Nos estamos acostumbrando a la violencia verbal, a las calumnias y a la mentira, que “socava la confianza entre los hombres y rompe el tejido de las relaciones sociales” (Catecismo de la Iglesia Católica, 2486). Urge en la Argentina recuperar el compromiso con la verdad, en todas sus dimensiones. Sin ese paso estamos condenados al desencuentro y a una falsa apariencia de diálogo.
9. Estos síntomas son graves. Sin embargo, en el cuerpo de nuestra sociedad se encuentran también los recursos para afrontar el paciente camino de la recuperación. Todos estamos involucrados en primera persona. Destacamos, ante todo, el profundo anhelo de paz que sigue animando el compromiso de tantos ciudadanos. No hay aquí distinción entre creyentes y quienes no lo son. Todos estamos llamados a la tarea de educarnos para la paz.
10. Nosotros creemos que Dios es “fuente de toda razón y justicia” y que los peores males brotan del propio corazón humano. El vínculo de amor con Jesús vivo cura nuestra violencia más profunda y es el camino para avanzar en la amistad social y en la cultura del encuentro. A esto se refiere el Papa Francisco cuando nos invita a “cuidarnos unos a otros”. Jesús nos enseñó que “Dios hace salir el sol sobre buenos y malos y hace llover sobre justos e injustos” (Mt 5, 45). No hay persona que esté fuera de su corazón. En su proyecto de amor la humanidad entera está llamada a la plenitud. No hay una vida que valga más y otras menos: la del niño y el adulto, varón o mujer, trabajador o empresario, rico o pobre. Toda vida debe ser cuidada y ayudada en su desarrollo desde la concepción hasta la muerte natural, en todas sus etapas y dimensiones. Jesús es nuestra Paz, en él encontramos Vida y Vida abundante. A Él volvemos nuestra mirada y en Él ponemos nuestra esperanza para renovar nuestro compromiso en favor de la vida, la paz y la salud integral de nuestra querida Patria. Jesús nos dice: “Felices los que trabajan por la paz…” (Mt 5,9). Muchos ya lo están haciendo. Hay destacables iniciativas en escuelas, parroquias, clubes, talleres artísticos y otras organizaciones de la sociedad. Los alentamos a seguir siendo instrumentos de paz. Exhortamos particularmente a la dirigencia a desarrollar un diálogo que genere consensos y políticas de estado para superar la situación actual.
11. La Virgen de Luján, presente en el corazón creyente de tantos argentinos y argentinas, nos anima y acompaña en nuestro empeño “…porque cada vez que miramos a María volvemos a creer en lo revolucionario de la ternura y del cariño. En ella vemos que la humildad y la ternura no son virtudes de los débiles sino de los fuertes, que no necesitan maltratar a otros para sentirse importantes…” (EG 288)

Los obispos argentinos
Pilar - 107 Asamblea plenaria

8 de mayo de 2014, Solemnidad de Nuestra Señora de Luján

domingo, 11 de mayo de 2014

CARLOS MUJICA, MÁRTIR DE LA FE Y DE SU AMOR POR LOS POBRES.

“Nada ni nadie me impedirá servir a Jesucristo y a su Iglesia, luchando junto a los pobres por su liberación. Si el Señor me concede el privilegio, que no merezco, de perder la vida en esta empresa, estoy a su disposición.”
Carlos Mugica

Era ya de noche cuando el 11 de mayo de 1974, Carlos Mujica salía de la parroquia de San Francisco Solano en el barrio porteño de Villa Luro. Acababa de celebrar la eucaristía y junto con su íntimo amigo, Ricardo Capelli, pensaban dirigirse a la casa de una compañera de la villa para festejarle su cumpleaños. A las 19,40 Ricardo escuchó una frase a la que ya estaba habituado: “¡Padre Carlos!” y luego lo inesperado, lo apocalíptico: la voz de Carlos gritando “Hijo de Puta” y  más de una decena de disparos efectuados con una pistola ametralladora Ingram MAC-10. Casi todos ellos impactaron en el pecho y el abdomen del cura y algunos alcanzaron a Ricardo que también cayó al piso herido gravemente. Un par de horas más tarde CarlosMugica, perdía esta vida. Esta vida que tanto había amado y por la que tantos lo habíamos amado.
La Villa de Retiro se inundó de dolor y lágrimas, para despedir a quién dio el más grande testimonio de amor y fidelidad que puede pedírsele a un amigo, a un hermano: su propia vida. No es que Mugica buscara la muerte. Todo lo contrario. Amaba la vida porque gozaba del privilegio de haber encontrado a través de su vocación sacerdotal, la pasión de amar y ser amado por los más pobres, por los preferidos del Señor.
Carlos Mugica Echague tenía 43 años cuando fue asesinado. Había nacido en una familia de clase alta y su padre, políticoconservador, había sido además  canciller de ArturoFrondizi, el primer presidente electo con proscripción de las mayorías, luego del sangriento derrocamiento del gobierno constitucional de Juan Perón. A los 21 años, Carlosabandonó sus estudios de Derecho e ingresó al seminario.Ordenado sacerdote y luego de un breve paso por el interior, regresó a Buenos Aires donde fue designado en una de las parroquias más aristocráticas de la ciudad y secretario del cardenal Antonio Caggiano, arzobispo de Buenos Aires.
El destino de Carlos parecía dibujado. Una joya de la corona de la burocracia eclesiástica argentina, acostumbrada hasta  la adicción, al concubinato con el poder. Sin embargo la providencia hizo conocer su díscola voluntad. Poco antes del derrocamiento de Perón, Carlos había cambiado de escenario y dejado la elegante parroquia del Socorro por la popularbarriada de Santa Rosa de Lima, donde tuvo una experiencia que marcó definitivamente su camino. Él mismo la contó en una entrevista de 1972 a la revista 7 días: “El día que cayó Perón fui, como siempre al conventillo (de la calle Catamarca) y encontré escrita en la puerta esta frase: “Sin Perón no hay Patria ni Dios. Abajo los curas” Mientras tanto en el Barrio Norte se habían lanzado a tocar las campanas y yo mismo estaba contento con la caída de Perón. Esto revela la alienación en que vivía, propia de mi condición social, de la visión distorsionada de la realidad que yo tenía y también de la Iglesia en que militaba…”
A partir de entonces se profundiza la conversión de Mugica.El cristianismo es un camino de sucesivas conversiones.Gracias a su trabajo en la villa Comunicaciones de Retiro y su contacto cotidiano con la pobreza y la marginaciónencarnadas, “aprende y enseña el mensaje de Jesucristo”.Carlos no baja de su torre de cristal para domesticar a los pobres predicando la resignación frente a la injusticia que los oprime. Baja para aprender con ellos el camino evangélico de la auténtica liberación, que no es otro que el de compartir en comunión (común unión) el mensaje de amor que Cristo anuncia al decir: “Este es mi mandamiento: Ámense los unos a los otros como yo los he amado”. Esto es, hasta dar la vida, porque: “No hay amor más grande que dar la vida por los amigos”.
Conviviendo con el pueblo y a la luz del evangelio, Carlos se hizo peronista. Comprendió que la redención política de la dignidad popular enajenada, no transitaba por otro camino que aquel que habían abierto Juan y Eva Perón y que habían interrumpido bombardeando y fusilando a su propio pueblo, los sirvientes uniformados del poder oligárquico. Nunca predicó la violencia aunque señaló, citando a Paulo VI que la resistencia y el uso de la fuerza eran legítimas cuando se enfrentaba a una “tiranía prolongada”. Refiriéndose a la situación argentina señaló, palabras más o menos, que si se continuaba cerrando el paso a la libre expresión de la voluntad popular, iba a ser imposible evitar que miles de jóvenes buscaran abrirlo a través de las organizaciones armadas. La historia no hizo más que darle la razón.
Finalmente hay que decir que Mugica fue muerto en democracia, estando aún vivo Perón y por la banda parapolicial Alianza Anticomunista Argentina, dirigida por López Rega, entonces ministro de Bienestar Social y secretario del Presidente de la Nación.  El terrorismo de estado daba sus primeros pasos, antes del asalto militar al poder.
A cuarenta años de su cruel asesinato, quiénes tuvimos la gracia de conocerlo y ser deudores de su ejemplo,  reivindicamos agradecidos su testimonio y su santo martirio y esperamos que Francisco desde Roma, lo recuerde de igual modo en la liturgia de este 4° Domingo de la Pascua de Resurrección. Que así sea.

HERNÁN PATIÑO MAYER
Integrante del Equipo Coordinador de Cristianos para el Tercer Milenio.

martes, 29 de abril de 2014

La beatificación de Juan Pablo II

Eduardo de la Serna

Las diferentes notas y comentarios surgidos a partir de la beatificación de Juan Pablo II me motivan a hacer esta reflexión que quiero compartir. Creo que, para aclarar, es bueno distinguir qué es una beatificación, por qué se beatifica a una persona (y no a otra) y la devoción (o no) a determinados beatos o santos. Creo que son cosas diferentes y distinguirlas puede ayudar.
I. QUÉ ES UNA BEATIFICACIÓN. Cuando fue la beatificación de Josemaría Escrivá de Balaguer, recuerdo haber leído en un diario de España una nota de José I. González Faus sj que empezaba destacando qué son los beatos o santos. Decía -creo resumirlo correctamente- que son personas de las que la Iglesia con su autoridad afirma que están junto a Dios. De aquí se concluyen dos elementos: (1) pueden servir como intercesores y (2) su modo de vida puede ser propuesto al Pueblo de Dios.
Un tema adjunto es el tema del "milagro" que actúa como una suerte de "garantía" por la que Dios confirma que esta persona está a su lado. Un P. General de una Orden con sede en Roma me comentaba que debieron sacar al encargado de proponer los santos de la Orden porque sabía quiénes eran, dentro de la Curia Vaticana, los que –previo pago- afirmaban que el "milagro" se había producido. "Dame medio milagro, que del otro medio me ocupo yo", afirmaba. Pero otro tema –que me parece extrañísimo- es el de una curación producida por intercesión del/la candidato/a. Pregunto irónicamente: ¿cómo saber si alguien se cura porque pidió el milagro al/la candidato/a, y no porque una viejita piadosa, enterada de su situación, pidió la intercesión de San/ta "X"? Pero dejo este tema. Me interesa, para empezar, que un/a beato/a o santo/a es simplemente alguien de quien la Iglesia con su autoridad asegura que está "en el Cielo". Puesto que este es el punto, toda beatificación / canonización es simplemente eso; y, en lo personal, me alegro que sean más y más los que "vayan al cielo". Se lo deseo a todos y todas. Obviamente que esto no significa que millones de "no beatificados" no estén junto a Dios, no sean "bienaventurados", de allí que debemos destacar el siguiente punto.
II. ¿POR QUÉ LA IGLESIA PROPONE A TAL O CUAL? Es evidente que decenas de grandes personas no han sido (aún) beatificadas, y parecen merecerlo más que otros, mientras que en otros casos se acelera el proceso al máximo. Obviamente en este caso se trata de que la curia romana quiere proponer a determinadas personas antes que a otras. Y, al menos en un primer momento, parece razonable: puede llamarse "estrategia pastoral". Dejo de lado los casos obvios de Romero y la multitud de mártires latinoamericanos, por ejemplo, y señalo (para parecer más imparcial) la impresionante demora que tuvo la beatificación de Carlos de Foucault, a pesar de haber inspirado decenas de espiritualidades del siglo XX. Las demoras o parálisis son ciertamente "estratégicas"; una estrategia que lamentamos. Es evidente que en este caso se trata de estrategias, se quiere proponer a la Iglesia estas personas y no otras. El mismo P. General me comentaba que la otra razón por la que fue desplazado el  encargado de los santos de la orden fue porque buscaba proponer los santos que a la orden no le interesaba estratégicamente señalar, mientras que retrasaba los que para ellos eran importantes.
Siempre creí que en las canonizaciones debería haber una cierta jerarquización. Hay beatos y santos que son propios de una época y que con el paso del tiempo difícilmente debamos tener en cuenta uno de los dos aspectos señalados: "Su modo de vida", que difícilmente pueda servir al hoy del Pueblo de Dios (la propuesta del Cura de Ars en el año "sacerdotal" puede ser un buen ejemplo de esto). Centenares de santos (y beatos) pueden tenerse en cuenta como intercesores según la devoción de cada uno/a, pero nadie propondría su modo de vida en el presente. Hay otros santos o beatos que son propios de un "ambiente" y no de otros. Es el caso, por ejemplo, de muchos/as fundadores/as de congregaciones, que no sirven en su modo de vida fuera de su ámbito específico. Y --finalmente- hay santos/as que trascienden con su vida y testimonio todos los tiempos y todos los espacios. No son tantos. Quizás una suerte de jerarquización de este tipo ayudaría a mirar lo fundamental y dejar de lado lo accesorio. Ciertamente, un rey del 1200 difícilmente pueda servirnos de modelo hoy, por más que llevemos su nombre, y lo mismo hemos de decir de una fundadora de congregación dedicada a la educación de hijos de empresarios. Puesto que todo este proceso supone mucho dinero (y las "canonizaciones seriales" de Juan Pablo II evidentemente ayudaron mucho a sanear las financias vaticanas), esto contribuye a entender por qué son tan pocos laicos y tan pocos pobres los beatificados y canonizados, y quizás –mirando esto desde las "bienaventuranzas"- debería exigir un replanteo total del tema, pero esto es otra cosa.
III. APROPIACIÓN DE SANTOS/AS: De todos modos, me parece importante un aspecto: cuando la gente "se apropia", de un/a santo/a o beato/a, ¿de qué se apropia? ¿Qué celebra? La devoción de la gente sencilla por San Cayetano no significa que la gente sepa o no algo de este santo. Sabe nada o casi nada, y esto debemos tenerlo en cuenta. El pueblo se "apropia" (= devoción) de algún aspecto, a veces ni siquiera fundamental, del/a santo/a, y eso no significa que el pueblo "canonice" todo lo que este/a hizo, dijo o dejó de hacer. Nadie diría que lo principal de la vida, predicación o ministerio de San Antonio fue conseguir novio/a a la gente, por ejemplo. Este aspecto, en lo personal lo veo como muy importante, es entender qué dice "el pueblo" cuando acepta (o no) a un/a determinado/a santo/a; porque no necesariamente (es más, creo que prácticamente nunca) lo que el pueblo ha canonizado no es lo mismo que canoniza el "proceso de canonización" o la "estrategia curial" de proponer a determinada persona como beato/a o santa/o.
Por tanto, a modo de conclusión, señalo tres elementos:
1. Creo que la beatificación de Juan Pablo II es muy posible que sea "popular". Y me parece probable que el pueblo celebre –se "apropie"- que un Papa, con lo importante que es que haya dejado los "palacios" y se haya hecho cercano, haya "venido a casa". Mi experiencia de los pueblos latinoamericanos es que la gente no presta atención a lo que el Papa dice en tal o cual discurso, sino a lo que el Papa mismo muestra. Recuerdo el encuentro del Papa con los trabajadores en Buenos Aires: al lado mío había un señor muy sencillo. Cuando el Papa empezó su discurso, le dice al de al lado, "¿Qué dice este polaco?". Pero diez minutos después estaba a los saltos cantando, "Juan Pablo II, te quiere todo el mundo". Creo que la gente puede canonizar a Juan Pablo II, y no necesariamente su "contenido". Me permito otro ejemplo: para la beatificación de Ceferino Namuncurá (por ahora, único beato argentino, indígena) fue a la Patagonia el secretario de Estado, el Cardenal Bertone. En la celebración había un cartel que decía: "Gracias, Cardenal, por beatificar a nuestro santito". El pueblo se apropió de Ceferino de un modo distinto a lo que la Iglesia “dice”.
2. En lo personal creo que la curia vaticana propone acelerar las causas de Juan Pablo II (como la de Escrivá de Balaguer, o la de la Madre Teresa), porque son modelos que quiere proponer. En este caso, canonizar un modo de ser iglesia autoritaria, restauracionista, conservadora, limitadora al máximo del Concilio Vaticano II, para empezar. Creo que la curia romana quiere canonizar eso, pero –repito- teológicamente, al canonizar al Papa, sólo está diciendo que Juan Pablo II está en el Cielo; y eso es algo que yo celebro. Una cosa es qué quiere la curia, otra es qué es un beato y otra es lo que vive el pueblo.
3. En lo personal, me encuentro con un problema: no soy Papa. Cuando sea Papa, además, creo que miraré más el modelo de Juan XXIII que el de Juan Pablo II, así que en cuanto "modelo de vida" reconozco que no me sirve. Y en cuanto a "intercesor", en lo personal, también creo que nunca le pediré nada. Por tanto, celebro que esté en el cielo, pero, en lo personal, eso no me aporta demasiado; es más, creo que como la canonización de San Bonifacio o de Gregorio Magno, Papas, no aportan demasiado para mi vida. A lo sumo, me alegro de que la gente vea a  un Papa cercano, y celebre su beatificación; mientras tanto, con la intercesión de Juan XXIII (y de Angelelli, Romero, Helder Cámara y tantos otros) seguiré soñando y buscando que la Iglesia sea cada vez más parecida al Reino de Dios, a pesar de las curias.