Somos un grupo de laic@s hermanad@s en la Fe Cristiana.

Nos convocó inicialmente la insolente provocación del ex dictador Jorge Videla al reivindicar los crímenes aberrantes del terrorismo de estado, reconocer la complicidad o indiferencia de integrantes de la jerarquía eclesiástica y hacer público su libre acceso al sacramento de la Eucaristía.

Hicimos nuestro firme reclamo a la Conferencia Episcopal y manifestamos nuestra frustración frente a una respuesta que consideramos insuficiente.

Aguardamos aún que se ponga en marcha un nuevo compromiso con la verdad y se enfrente con decisión una cuestión que, por formar parte de su propia historia, es una deuda que reclama una pronta y completa superación. La continuidad del silencio afecta la credibilidad pastoral en el pueblo de Dios.

A partir de entonces hemos decidido darle continuidad a nuestra vocación y compromiso, como modestos protagonistas del proceso de transformación de nuestra Iglesia, recordando cada día los valores evangélicos y esperanzados en el liderazgo del papa Francisco, imploramos la asistencia de Nuestra Señora de Luján, madre y mediadora ante Cristo nuestra Esperanza.

lunes, 2 de septiembre de 2013

CRISTIANOS PARA EL TERCER MILENIO. 

Síntesis de lo actuado en 2012.


“CRISTIANOS PARA EL TERCER MILENIO”, se constituye a partir del documento “A propósito de las declaraciones del dictador Jorge Rafael Videla” (19-9-12) en el que se da respuesta a las que formulara el genocida condenado a la revista española Cambio 16 y al periodista Ceferino Reato en su libro “Disposición Final”. El documento estuvo dirigido a la Conferencia Episcopal y a la opinión pública, reclamando de la jerarquía eclesiástica acciones concretas que pusieran fin al escándalo que se configuraba con el reconocimiento de los crímenes aberrantes cometidos por la dictadura cívico-militar, con el respaldo activo o la omisión culpable de parte de la jerarquía episcopal de entonces. Circunstancias a las que se suma la manifestación de Videla de que pese a no sentir arrepentimiento alguno por las atrocidades perpetradas y tratarse de un criminal público, convicto y confeso, tiene libre acceso al sacramento de la Eucaristía, en su lugar de detención en el Complejo Penitenciario Federal de Marcos Paz.
Ese documento fue respondido con ambigüedades absolutamente insatisfactorias, por la Conferencia Episcopal reunida en Pilar con la “Carta al Pueblo de Dios”, fechada el 9 de noviembre próximo pasado. Ante esta actitud, volvimos a dirigirnos a la CEA, con el documento “A nuestros pastores” (21-11-12) donde exigíamos se tomaran medidas concretas para poner fin a los escándalos denunciados.
Finalmente la Conferencia Episcopal, da a conocer sus “Reflexiones de los obispos al acercarnos a la Navidad”. En dicho texto, seriamente cuestionado por su oportunidad y contenidos, volvimos a dirigirnos a los obispos con un documento que se inicia con una cita de Juan Pablo II que dice “Abrid las puertas, no tengáis miedo”, en la que: a) les reiteramos nuestra exigencia de medidas contra la escandalosa conducta del dictador Videla, b) les volvemos a pedir que exijan a capellanes, sacerdotes, religiosos, religiosas y cristianos en general, suministren la información que tengan acerca del destino de los desaparecidos y de los niños y niñas arrancados de los brazos de sus madres, luego asesinadas, c) les reclamamos la apertura de los archivos de la Iglesia y que por una vez expresen públicamente su respaldo a la acción de la justicia democrática empeñada en la investigación y juzgamiento de los crímenes cometidos por el terrorismo de estado. Este documento fue enviado el 8 de diciembre a la Secretaría de la Conferencia Episcopal, a cargo de monseñor Enrique Eguía Seguí.
Volvemos a solicitar que siguiendo el ejemplo de coraje y compromiso que en momentos mucho más difíciles que los actuales, cuando eran una minoría y hablar podía costar –como efectivamente ocurrió- pagar el precio con la propia vida, un grupo de obispos rompió el silencio sumándose a la lucha contra el terrorismo estatal.
Asimismo y con el fin de reforzar nuestros reclamos, enviamos con fecha 6 de diciembre a monseñor Agustín Radrizzani, arzobispo de Mercedes Luján, jurisdicción en la que se encuentra el penal de Marcos Paz, tome las medidas que correspondan para hacer cesar las conductas escandalosas de Videla y el cura Von Wernich.
Con fecha 21 de diciembre una representación de nuestro Equipo de Coordinación se reunió con el arzobispo Radrizzani en su sede de la ciudad de Mercedes. Como se lo hicimos saber posteriormente al encuentro, sus contenidos y resultados, fueron recibidos por nosotros con “estupor y desconcierto”.
A fin del año pasado, monseñor Enrique Eguía Seguí, secretario de la Conferencia Episcopal, acusó recibo del documento “A nuestros Pastores” asegurando que el mismo fue entregado y leído en la última reunión de la Comisión Permanente, realizada a comienzos de diciembre.
Debemos reiterar con dolor que a casi cuatro meses de nuestra primera presentación, salvo las formalidades descriptas, nada se ha hecho para poner fin las conductas escandalosas denunciadas.
Señalamos además que nuestra vocación y compromiso trascienden a las penosas circunstancias que nos obligaron a emerger a la luz pública. Que el acompañamiento de un importante número de laicos y religios@s que adhirió a lo demandado a la jerarquía eclesiástica pone de manifiesto la vocación de aportar a través de un intercambio libre y generoso al cristianismo de este el milenio de la misericordia, del que somos parte. Es así que a la brevedad nos proponemos hacer públicos los principios y objetivos que definirán la agenda de trabajo con la que con la ayuda de Dios y la intermediación de María nuestra madre, desarrollaremos nuestras actividades en este 2013 que la generosidad divina nos convoca a enriquecer a través del compromiso y la caridad.
Deseamos a todos un año pleno de felicidad en el compromiso y la fidelidad evangélica.
¡Que Dios nos bendiga a todos!

Buenos Aires, enero de 2013.

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